|
|
Artist Statement:
Claudio Goldini (1942), Plastic Artist and Medicine Doctor lives in Buenos Aires, he has an outstanding career in expressionism in Argentina.
Raúl Santana, former director of the Museum of Modern Art of Buenos Aires, said from Goldini´s paints in 1995: "...Undoubtedly expressionist, his work renders visions that are the result of powerful subjectivity. It comments on some aspects of contemporary life, turning the human body into a landscape, adequate for expressing mysterious traces and emblems, which are rejected by the world of reason..."
...
Further Information
| |
Artist Exhibitions:
Apart from many exhibitions in Argentina like those in Museum of Modern Art of Buenos Aires (1996) and Recoleta Cultural Center in Buenos Aires (1999),also made exhibitions in San Francisco, USA (1991); Pittsburgh, invited by the University and the Mendelson Gallery (1995); Orvieto, Italy (1998); Argentina House, Argentina Embassy...
Further Information
|
|
Artist Galleries:
Manager in U.S.A. Maria Exequiela Goldini Cardesa exequiela@hotmail.com
Permanent Exhibition, La Casella, Art Room, Ficulle, Italy. Contact: Ms. Agneta Svensson, email: info@lacasella.com http://www.goldini.com/italia.h tm...
Further Information
|
|
|
|
Collections:
University of Pittsburgh Medical Center, Pittsburgh,USA
Dr. Abraham Sudilovsky, Pittsburgh,USA
Dr. Daniel Drubach, Baltimore,U.S.A.
Dr. Omar Arriaza, Buenos Aires, Argentina.
Morel-Kent, Trelew,Argentina.
Petrone-Forbes, Buenos Aires, Argentina.
Dr. Jose Maria Martínez Bouquet, Buenos Aires, Argentina
Federación Médica de la Capital ...
Further Information
|
|
Commissions:
Coming Soon!
|
|
|
Reviews for Claudio Goldini:
|
|
|
Reviews - Criticas - Spanish
Claudio Goldini
(Prólogo al Catálogo, Galería Exboir, Pinturas 1984-85)
Sobre la tela que semeja una piedra de los sacrificios se procesan la muerte y la locura, con rapidez y sin sentimentalismos.
Claudio Goldini realiza una tarea en la que la necesidad va determinando -sin la solemnidad del sacerdote- la yuxtaposición colorística y la superposición de formas que se apelotonan cubriendo el "espacio atmosférico" obsesivamente. Manos, leyendas, cuerpos, ventanas, luces, trajes, artefactos, rostros, son como vísceras desparramadas por accidente o asesinato, redescubiertas más allá de la función y el lugar a que nos tienen acostumbrados, como anotación magistral de un mundo roto en el que poco o nada conserva sentido.
En estas obras campea la ferocidad, violencias o desesperación, como si el pintor golpeara contra puertas cerradas. La expresión es como un rebote en el que el pretendido "espejo de la realidad" se quiebra y ya no es posible el canto o la celebración.
Pintura inusual ésta, sin apetencias espurias, en la que la sensibilidad en juego nada tiene que ver con el amaneramiento o con el "colorcito", donde constantemente la intranquilidad invade al espectador que tendrá que acostumbrarse a esta actitud a contrapelo, de difícil destino.
Carlos Gorriarena, Artista Plástico, julio de 1985.
La pintura de Claudio Goldini
(Prólogo al Catálogo, Exhibición de Pintura en University of Pittsburgh Medical Center and Mendelson Gallery (USA)
La pintura de Claudio Goldini- no obstante deambular por cambiantes abordajes- nos conduce constantemente al mismo punto_ lejos de celebraciones o idealizadas imágenes, nos enfrenta a la otra cara de la moneda, ese concierto en un áspero territorio donde la vida canta en falsete, desentonando.
De indudable raíz expresionista, su pintura entrega visiones que son el resultado de una poderosa subjetividad comentando aspectos de la vida contemporánea, haciendo de la figura humano un paisaje propicio para expresar misteriosas marcas e insignias que el mundo de la razón se niega a reconocer como existentes.
En este sentido, es posible advertir en sus cuadros, que haciendo una especie de catarsis, el artista pareciera querer evadirse de las intrincadas imágenes que lo asedian. Aquí no se trata de una mera delimitación de la humano, sino de la revelación de un "otro" que aparece como poseedor de una esencia en la que, en principio, nadie querría reconocerse.
En cierto modo, la pintura de Goldini funciona como esos túneles oscuros o esas situaciones peligrosas en la que nos metemos para superar sentimientos que nos habitan. Y es aquí donde su expresión alcanza puntos altos, en su carácter de conjura que funciona al fin como una verdadera liberación.
Raúl Santana, Crítico de Arte, Director de Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Buenos Aires, agosto de 1995.
OBSERVACIONES DE LA MUESTRA DE CLAUDIO E. GOLDINI EN "CLÁSICA Y MODERNA"
El relieve y el claroscuro implican enunciaciones minuciosas; será por eso que no persiguiendo tales fines, Claudio Goldini eligió superficies de color plano dinamizadas por largas pinceladas apenas perceptibles. En estas telas grandes la figura humana se alza ante nosotros como si siluetas que imponen su presencia acusadora: sin ojos ni párpados sus rostros ostentan dos cuencas vacías. La boca con forma de corazón se abre en un grito, el bosquejo de sus manos entrecruzadas en el regazo parecieran mostrar un vacío en pleno vientre. Estos huecos penetran los cuerpos y llegando al otro lado, dejan ver el fondo. La carencia de toda retórica torna aún más elocuente la insinuación del gemido y del aullido en estos seres despojados de su cuerpo, llevados a su mínima expresión.
La intensidad aumenta en las telas pequeñas en las que los rasgos casi caricaturescos implican ahondamiento en el drama humano. La figura no se superpone al fondo, sino que a veces, sucede lo contrario. Sobreponiéndose a ella el fondo la corroe como un mar que invadiera la consta, desminuyéndola. El rostro queda convertido entonces en un resto, es lo que queda, residuo gastado por un entorno que lo consume.
Se nos ocurre pensar que estas pinturas evocan al velo con el que la Verónica enjugaba el rostro de Cristo. Personaje de las representaciones de la Pasión en el teatro medieval, en el nombre Verónica, las pinturas quedan subsumidas las significaciones de verdadero icono, de imagen verdadera. El pintor aúna las condiciones de hombre de ciencia y del mundo del arte revelando los síntomas de la época: con el recurso del primer plano atestigua de manera insoslayable la presencia de incurable dolor en estos finales de siglo. Así con estos rostros de filiación expresionista el artista expresa toda una estética del grito. Más terrible aún por esta silenciado, este grito que nadie escucha, clama desde el fondo de sus telas.
Licenciado Jorge A. Zerda, Buenos Aires, diciembre de 1995.
EL HOYO
(Prólogo al Catálogo, Pinturas, Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires)
Las obras que hoy presenta Claudio Goldini con el metafórico título de "El Hoyo" tienen la condición de la catarsis; sus imágenes, obstinadamente, nos enfrentan a ese fantasma que, sin concesiones, habita a los hombres desde su nacimiento: la muerte, ese acontecimiento inexorable que nos iguala a todos y que Borges describió magistralmente en el poema " La noche que en el sur lo velaron" como "la prolijidad de lo real".
Goldini artista decidió ser justo con esa otra parte que también ocupa su vida: su tarea de médico de emergencias, que ejerce desde hace muchos años y que lo ha puesto cotidianamente en contacto con esa experiencia suprema de la existencia; sin simulaciones supo que la mejor manera de construir su propia subjetividad artística es ser fiel a lo que verdaderamente toco su corazón: esas imágenes letales que, transfiguradas, ahora son el repertorio de su arte.
Por supuesto que no se trata de una aventura solitaria, su experiencia forma parte de esa raza de artistas expresionistas que, a lo largo de los tiempos, han venido haciendo circular con sus imágenes ese "pathos" intranquilizador que es la otra cara del olvido.
Por otra parte, no obstante todos los ruidos y las distracciones de la actualidad, ese fantasma nos ronda apenas abrimos cualquier diario o periódico; no es casual por eso que Goldini titula a dos de sus dramáticos cuadros "El Cielo de Belgrado" y "Noche en Belgrado"; no sólo ahí, sino en demasiadas otras regiones, son donde el mundo se vuelve una sala de emergencias.
Desde su experiencia singular, el artista señala insistentemente, con gran solvencia artística, las dolientes condiciones íntimas y públicas de nuestras vidas: ¿será una invitación a que atravesemos el fantasma que nos habita?
Raúl Santana, Crítico de Arte, Ex Director del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, junio de 1999.
EXPRESIONISMO FIGURATIVO
Claudio Goldini (Buenos Aires, 1942) es médico de emergencias. Acaso por eso es también un artista dotado de un sentido de la muerte que se manifiesta de una manera dolorosa. En cada uno de sus pasos se siente su presencia. Así lo prueba el conjunto de pinturas que expone en el Centro Cultural Recoleta, y que agrupa con el sugestivo título de El Hoyo, metáfora directa y difícil de aceptar como única posibilidad. Son trabajos expresionistas, de corte figurativo, con el hombre como eje temático. En ellos la imaginación se revela dramáticamente de un modo que no deja duda sobre la finalidad de sus intenciones.
Aldo Galli, Crítico de Arte, Diario La Nación, Suplemento de Cultura, Buenos Aires, 18 de julio de 1999.
|
|